Enmienda ISO 9001: consideración del cambio climático

La enmienda del año 2024 a la ISO 9001, aprobada en febrero de 2024, introduce explícitamente la consideración del cambio climático en el sistema de gestión de calidad.

Las organizaciones deben determinar si el cambio climático es un problema relevante que puede afectar su propósito o la capacidad del sistema de gestión y considerar cómo las partes interesadas pueden tener requisitos relacionados con este tema.

Enmienda 2024 a ISO 9001

Introducción al cambio normativo más relevante de 2024

El 23 de febrero de 2024, la Organización Internacional de Normalización (ISO) y el Foro Internacional de Acreditación (IAF) publicaron conjuntamente una enmienda que modifica la estructura armonizada de más de 30 normas de sistemas de gestión, incluyendo la ISO 9001:2015.

Esta modificación, identificada como UNE-EN ISO 9001:2015/A1:2024, introduce por primera vez requisitos explícitos relacionados con la consideración del cambio climático en los sistemas de gestión de la calidad.

La enmienda no constituye una revisión completa de la norma, sino una actualización específica y puntual que responde al compromiso adquirido por ISO en la Declaración de Londres de 2021, donde la organización se comprometió a contribuir con la agenda climática global y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Modificaciones específicas en la norma ISO 9001:2015

La enmienda introduce dos cambios concretos en la norma ISO 9001:2015, ambos localizados en el capítulo 4, que aborda el contexto de la organización:

Apartado 4.1 – comprensión de la organización y su contexto

Se añade al final del apartado existente la siguiente frase: «La organización debe determinar si el cambio climático es una cuestión pertinente».

Esta adición convierte la evaluación del cambio climático en un requisito formal y auditable.
Las organizaciones certificadas deberán documentar evidencias objetivas de haber analizado si el cambio climático afecta o no a su capacidad para lograr los resultados previstos de su sistema de gestión de la calidad.

Apartado 4.2 – comprensión de las necesidades y expectativas de las partes interesadas

Se incorpora la siguiente nota al final del apartado: «NOTA: Las partes interesadas pertinentes pueden tener requisitos relacionados con el cambio climático».

A diferencia del apartado 4.1, este cambio se presenta como una nota orientativa.
Su inclusión subraya la importancia de considerar las expectativas y requisitos de stakeholders en materia climática, que cada vez son más frecuentes y exigentes.

Implicaciones operativas para los responsables de calidad

Análisis de pertinencia del cambio climático

Los responsables de calidad deben evaluar aspectos como la subida de temperaturas, disminución de precipitaciones, reducción de recursos hídricos y otros cambios en la naturaleza que puedan afectar a la organización.
Paralelamente, es necesario analizar cómo los procesos productivos, actividades de fabricación, prestación de servicios o transporte contribuyen al cambio climático.

Esta evaluación debe considerar dos perspectivas complementarias:

Impactos del cambio climático en la organización:

  • Disponibilidad y coste de recursos naturales (agua, energía, materias primas).
  • Estabilidad de la cadena de suministro ante eventos climáticos extremos.
  • Condiciones operativas y productivas (temperatura, humedad, fenómenos meteorológicos).
  • Infraestructura y logística (transporte, almacenamiento, distribución).

Impactos de la organización en el cambio climático:

  • Emisiones de gases de efecto invernadero directas e indirectas.
  • Consumo energético y dependencia de combustibles fósiles.
  • Gestión de residuos y eficiencia en el uso de recursos.
  • Huella de carbono de productos y servicios.

Gestión de partes interesadas en el contexto climático

Entre las partes interesadas que pueden tener requisitos relacionados con el cambio climático se encuentran la administración, la sociedad, los trabajadores y los clientes. Los responsables de calidad deben identificar y documentar estas expectativas en su análisis periódico.

Ejemplos de requisitos de partes interesadas:

Administración pública: Cumplimiento de legislación ambiental emergente, informes de emisiones, planes de reducción de huella de carbono.

Clientes: Certificaciones ambientales de productos, transparencia en impacto ambiental, compromisos de neutralidad climática.

Proveedores: Adaptación a cambios en costes de materias primas, modificación de horarios logísticos por condiciones climáticas.

Sociedad: Compromiso con sostenibilidad, participación en iniciativas climáticas, reputación corporativa en materia ambiental.

Empleados: Condiciones laborales seguras ante fenómenos climáticos extremos, políticas de movilidad sostenible.

cambio climático en ISO 9001

Integración de la enmienda en el sistema de gestión existente

Proceso de implementación recomendado

La aplicación de la enmienda puede realizarse en un proceso estructurado que incluye revisión de objetivos, actualización de la gestión de riesgos y análisis de impactos colaterales en otras cláusulas:

Fase 1: Revisión del contexto organizacional

  • Actualizar el análisis PESTEL o matriz FODA incorporando factores climáticos.
  • Documentar la evaluación de pertinencia del cambio climático.
  • Identificar nuevas partes interesadas o requisitos adicionales de las existentes.

Fase 2: Actualización de riesgos y oportunidades

  • Incorporar riesgos climáticos a la matriz de riesgos del SGC.
  • Identificar oportunidades como mejora de eficiencia en uso de recursos, reducción de costes energéticos y ventajas competitivas por sostenibilidad.
  • Establecer controles y planes de acción específicos.

Fase 3: Revisión de procesos y documentación

  • Actualizar objetivos de calidad considerando aspectos climáticos.
  • Modificar procedimientos operativos si es necesario.
  • Integrar indicadores de seguimiento relacionados con cambio climático.

Fase 4: Comunicación y formación

  • Sensibilizar al personal sobre la enmienda y sus implicaciones.
  • Capacitar a auditores internos en la evaluación de requisitos climáticos.
  • Comunicar compromisos y acciones a partes interesadas.

Evidencias documentales requeridas

Al tratarse de un requisito, las organizaciones deben guardar evidencias de haber valorado si el cambio climático es o no pertinente para la organización.

La documentación mínima deberá incluir:

  • Análisis formal de pertinencia del cambio climático.
  • Identificación de impactos y contribuciones al fenómeno climático.
  • Actualización del análisis de partes interesadas.
  • Matriz de riesgos y oportunidades actualizada.
  • Actas de revisión por la dirección que incluyan el tema.
  • Registros de acciones implementadas o justificación de no pertinencia.

Aplicación inmediata y consideraciones de auditoría

No se ha determinado un periodo de transición para la aplicación de estos cambios, por lo que los auditores de las entidades acreditadas de certificación solicitan su cumplimiento de forma inmediata.

Esta aplicabilidad directa implica que las auditorías de seguimiento o renovación posteriores a febrero de 2024 deben verificar el cumplimiento.

Las organizaciones en proceso de certificación inicial deben incorporar la enmienda desde el principio y los organismos de certificación están obligados a evaluar estos requisitos.

Durante las auditorías, los evaluadores verificarán la existencia de una evaluación documentada sobre la pertinencia del cambio climático, la coherencia entre la evaluación realizada y el contexto real de la organización, la integración efectiva en la gestión de riesgos y oportunidades y la consideración de requisitos de partes interesadas en materia climática.

Diferencias con la ISO 14001

La enmienda en ISO 9001 pone de manifiesto que la problemática medioambiental debe tratarse en todos los aspectos del ámbito empresarial y no solo en las normas que regulan los términos ambientales o energéticos.

Mientras que ISO 14001 establece requisitos específicos para la gestión ambiental, la enmienda en ISO 9001 busca que el cambio climático se considere desde la perspectiva de su impacto en la calidad, satisfacción del cliente y cumplimiento de requisitos.

Esta diferenciación implica que:

ISO 14001 se centra en:

  • Gestión de aspectos e impactos ambientales directos.
  • Cumplimiento de legislación ambiental.
  • Reducción de contaminación y huella ecológica.
  • Mejora del desempeño ambiental.

ISO 9001 (con la enmienda) se centra en:

  • Impacto del cambio climático en la capacidad de cumplir requisitos de calidad.
  • Riesgos para la continuidad operativa y satisfacción del cliente.
  • Expectativas de partes interesadas relacionadas con clima.
  • Oportunidades de mejora en eficiencia y reputación.

Debate en la comunidad ISO

La inclusión del cambio climático en ISO 9001 ha generado intensos debates dentro de la comunidad ISO. Existen dos posiciones principales:

Sector crítico: Argumenta que el tema ambiental no debería formar parte de una norma de gestión de la calidad, considerando que se desvía del enfoque principal de garantizar la satisfacción del cliente y la mejora continua de los procesos.

Sector favorable: Considera la enmienda esencial en el contexto de crisis ambiental global, sosteniendo que abordar el cambio climático en las normas de calidad es fundamental para la responsabilidad social y ambiental, y para adaptarse a un entorno empresarial cada vez más consciente de su impacto.

Desde una perspectiva pragmática para responsables de calidad, independientemente del debate teórico, la enmienda es un requisito normativo que debe implementarse. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado entre el cumplimiento formal y la generación de valor real para la organización.

Beneficios estratégicos de la implementación

Más allá del cumplimiento normativo, la integración de consideraciones climáticas en el SGC puede generar beneficios como gestión proactiva de riesgos, mejora de reputación, eficiencia en el uso de recursos y ventajas competitivas:

Gestión anticipada de riesgos: Identificación temprana de vulnerabilidades ante fenómenos climáticos extremos, escasez de recursos y cambios regulatorios.

Ventaja competitiva: Diferenciación en mercados que valoran sostenibilidad, acceso a licitaciones con criterios ambientales, preferencia de consumidores conscientes.

Eficiencia operativa: Reducción de costes energéticos, optimización de recursos, disminución de desperdicios.

Resiliencia organizacional: Mayor capacidad de adaptación ante disrupciones climáticas, continuidad de negocio fortalecida.

Reputación corporativa: Mejora de imagen ante stakeholders, atracción de talento comprometido, mejor relación con inversores ESG.

Recomendaciones para responsables de calidad

Para una implementación efectiva de la enmienda, los responsables de calidad deben:

  1. Realizar una evaluación pragmática y documentada de la pertinencia del cambio climático, evitando tanto la banalización como la sobrevaloración del fenómeno.
  2. Involucrar a otras áreas organizativas como operaciones, compras, I+D y dirección estratégica para obtener una visión completa del impacto climático.
  3. Aprovechar sinergias con otros sistemas de gestión (software ISO 14001, ISO 50001, ISO 45001) si están implementados, evitando duplicidades y generando eficiencias.
  4. Mantener proporcionalidad entre el tamaño, sector y contexto de la organización y el nivel de detalle del análisis climático.
  5. Monitorizar la evolución normativa y las mejores prácticas sectoriales, ya que los requisitos climáticos seguirán evolucionando.
  6. Prepararse para mayor escrutinio en auditorías sobre este aspecto, manteniendo evidencias claras y trazables.
  7. Comunicar proactivamente acciones y compromisos climáticos a partes interesadas, generando confianza y transparencia.

La enmienda ISO 9001:2015/A1:2024 representa un cambio de paradigma en la gestión de la calidad, incorporando la dimensión climática como factor relevante para el logro de objetivos organizacionales. Aunque los cambios normativos son breves (dos adiciones puntuales), sus implicaciones operativas y estratégicas son significativas.

Para los responsables de calidad, la enmienda supone tanto un desafío de cumplimiento como una oportunidad de generación de valor.
La clave del éxito radica en abordar estos nuevos requisitos con rigor técnico, visión estratégica y pragmatismo operativo, integrándolos de manera natural en la gestión cotidiana del sistema de calidad.

En un contexto de creciente conciencia ambiental y mayor exigencia regulatoria, las organizaciones que anticipen y lideren la integración de consideraciones climáticas en sus sistemas de gestión estarán mejor posicionadas para la sostenibilidad a largo plazo, tanto desde la perspectiva ambiental como de negocio.

Director QmKey

Ingeniero de formación llevo más de 30 años en el sector del software y la gestión de la calidad.
Apasionado del rugby.